viernes, 27 de diciembre de 2013

Guerrera

Se acerca, con este fin del 2013, el final, el final de una etapa, que va a quedar en el pasado apartir del lunes, apartir del lunes termino la escuela de actuación, termino una etapa en mi vida que duro tres años de mi vida, tres años donde hice amigos, donde cree historias, donde reí, donde llore, donde hubo todo un licuado de emociones, tres años gratificantes, y únicos, tres años de la carrera que más amo, tres años alimentando mis sueños y esperanzas junto a personas locas, raras y únicas. En estos tres años me conocí más a mi misma, conocí mis flaquesas y destrezas, se cuales son mis puntos débiles, y mis puntos muy fuertes, se todo lo que quiero y lo que no, se quien soy, y es hermoso, es hermoso haber vivido esta etapa, esto que tanto quería, siempre quise ser actriz y tan solo estoy a dos días de cumplirlo, me siento muy orgullosa de mi, y se que mi niña, la niña interior también esta saltando de felicidad. Pero también en mi interior siento un miedo abrumador, un miedo que no me congela pero esta ahí latente esperando cualquier quiebre en este sueño para gritar "rendite", "huí", "no lo vas a lograr", tengo mucho miedo de no lograr vivir de lo que amo, yo quiero vivir del teatro, quiero ser una actriz con todas las letras, ya voy a tener el diploma, pero que pasa si el diploma no sirve, que pasa si en realidad queda archivado y termino siendo una triste fracasada condenada a un trabajo que no le gusta, viviendo una vida que detesta, trasladando sus sueños frustrados a su mal humor diario, y atormentando a sus ser queridos, por el descontento creciente que siente a lo largo de sus días. Seria inmensamente triste convertirme en esa mujer, no quiero ni por asomo ser así, quiero vivir de mis sueños, de mis sueños cumplidos, vivir del teatro que aunque quizas no me enriquezca el bolsillo, me va a enriquezer el alma. Se que no voy a dejar que nadie me corte las alas, que ninguna desilusión me desplome, se que no lo voy a hacer, no voy a dejar de luchar y de querer progresar y ser, por mas que sea sensible, y paresca frágil por fuera, soy fuerte por dentro, soy una guerrera por y para lo que amo, soy una guerrera de mis sueños.

2013

Se esta por terminar el año, un año que fue en su mayoría un gran año, un año donde crecí un poco mas, en donde logre grandes cosas, y en donde fui mayoritariamente feliz. En este año tuve unos buenos momentos en familia, de vacaciones, me acerque mas a mi padre, me acerque mas a mis amigas (de a ratos), conocí lo que es querer y que te quieran, y digamos que tuve mi primer novio, logre (ahora casi a fin de año) tener una buena relación con mi madre, viví la vida, progrese en cuanto a mentalidad, me hice vegetariana, deje u n poco de preocuparme por la forma de mi cuerpo (recién ahora), termine los 3 años de la formacion actoral, ya casi soy lo que quiero ser, y comence a sentirme segura de mi misma, a sentirme segura, y creer un poco mas en mi. Estoy logrando expresarme, y no dejar nada, nada sin decir, estoy buscando lo que quiero, y se muy bien lo que quiero, y hoy por hoy nadie me va a cortar las alas, porque quiero volar. En este 2013 no voy a decir que aprendí a volar, pero puede decirse que tengo las herramientas de vuelo y me se las estrategias para poder hacerlo. Me siento muy complacida con el 2013, fue completito, tuve drama y comedia, este año fue una función muy buena, a ver que pasa cuando el telón se baje, y empiece una nueva función :).

martes, 24 de diciembre de 2013

Epoca de fiestas funestas

Hola, en esta oportunidad quiero hablar de las fiestas, la navidad, año nuevo, y  toda esa perorata. No es que no me gusten las fiestas, pero desde que se pierde esa ilusión esa magia de creer, se pierde todo. En las fiestas lo que más se hace es fingir, te juntas con personas que no te bancas, y tratas de llevar la noche lo mejor posible a base de alcohol y comida que te sale por las orejas. En las fiestas se extraña horrores a todos los seres queridos que no están, ya sea porque fallecieron, porque están lejos, o porque están separados, o no quieren estar, ese asiento vació en las fiestas, genera un agujero negro, una gran ausencia en el alma. Y si a eso le sumas: los cohetes que te aturden, la ausencia de regalos, ese familiar que no te bancas, las peleas familiares y el dolor de estomago que tenes cuando te acabas el ultimo plato y la ultima copa, que tomas y que comes, se logra el combo perfecto de otro año de fiestas funestas.